Nadie es lo que parece , todos hemos sido “educados”, influenciados para mostrar una parte de nosotros y esconder otra.
Todos tenemos un lado oscuro que procuramos ocultar y que solo conocen los más íntimos y solo en momentos concretos. Nos esforzamos tanto en esconderlo, que algunas personas no son conscientes de esta cara oculta.
Cuando trabajando facilito al cliente que conozca la suya veo como sufren, no sabia que esto también eran ellos. En los tiempos de las infinitas actividades extraescolares y las miles de alternativas de ocio, pararse para conocerse, incluso esta parte enterrada no es muy común, dolería demasiado.
Desde pequeños unas veces con sutileza y otras con ninguna, nos indican que mostrarse con naturalidad no nos conviene, se nos trasmite que no seremos aceptados si lo hacemos y de hecho, si es cierto que las personas que se acercan mas a su autenticidad no tienen muchos amigos .Sin embargo , no es porque no son aceptados por los demás, porque no gustan, sino porque generan malestar en los otros que se sienten incomodados y se resisten a esforzarse para hacer lo mismo, además de que son personas muy selectivas. Precisamente porque rechazan las máscaras , las detectan automáticamente en los demás y pierden el interés, es cómo tratar con una cebolla cuyo núcleo ni siguiera atisbo.

Desde pequeños se nos dice:”¿Porque pones esa cara, no te gusta el regalo?”, “No le digas a esa persona que te molesta su comportamiento, podría llevarte a un conflicto “, ¡Que gusto más peculiar…!…
Y nosotros inconscientemente vamos tomando nota de aquello que no gusta , que no debemos repetir, hasta que al final y como le ocurre a la mayoría de la gente no sepamos quienes somos, salvo que nos hemos convertido en clones.
Nunca es tarde, para hacer el esfuerzo de auto conocernos e interrelacionarnos desde ahí, nos sorprenderán los resultados.
Cuando la educación se convierte en adoctrinamiento:
https://www.youtube.com/watch?v=QjWG-T56Ujk
Fórmate:


