Los celos surgen cuando tememos perder algo, sea o no sea real la posibilidad de la pérdida.
Es un sentimiento normal, especialmente entre los niños en caso de que vaya a nacer un nuevo hermanito, cuando hay cambios en el modo o lugar de vida… en general a los niños no les gustan los cambios.
Y todo esto es comprensible, que los niños , personas con poco bagaje vital teman cambiar de escenario teniendo en cuenta que aún se encuentran intentando entender en el que viven y que puedan perder la atención al menos parcial de las personas de las que dependen, es absolutamente lícito.
El niño no sabe porque pero necesita el apoyo, la comprensión, la validación de sus cuidadores, no es más que un instinto de supervivencia , sin él su intuición , ya que la razón no la usará a partir de los tres años y progresivamente, le manda mensajes de alerta.

Por esto mismo los celos son más habituales y más intensos cuando la diferencia de edad entre hermanos es menor, es decir cuando la dependencia es mayor.
Los celos no solo nos hacen tener reacciones poco adaptativas , al entorno no le gustan también, afectan a nuestra salud y nuestra autoestima. Y de hecho parten de una autoestima débil, especialmente en el menor cuyo autoconcepto depende de la opinión que tengan de él sus adultos de referencia, es decir: padres, tíos, abuelos, profesores, cuidadores…
Es muy permeable a el trato que estos le dispensan.
Por tanto, aceptemos los celos de los niños, no reaccionemos con molestia, rechazo o burla y tomemos las medidas pertinentes para que duren lo menos posible, de lo contrario, dejaría huella en la emocionabilidad del menor.
Explicación psicológica de los celos:
https://www.youtube.com/watch?v=E920WfiRDJY
Fórmate:








































